viernes, 4 de abril de 2008

Árboles

Hace un tiempo recibí un mail, que esta circulando por la Web, un ensayo llamado “el ángel caído”. Su autor llama a este personaje “una idea, una utopía” y lo define como: “un ser eterno, perfecto y libre, que se rebeló ante Dios, su creador para dar a conocer al hombre el bien y el mal. Se volvió frío, implacable e impredecible. Odia a Dios y a la humanidad por ser, según él, sumisa e ignorante”
Sin lugar a dudas, esta es una mirada humana y/o maligna de la verdad, porque la verdad ya está registrada: (Ezequiel 28.12-19)
En los cielos existía un querubín, el más bello de todos, un modelo de perfección y sabiduría; pero el orgullo y la ambición nacieron en su corazón. Se creyó Dios e intentó tomar su lugar, junto a otros ángeles (porque éste siempre arrastra y empuja a otros a hacer lo incorrecto), entonces: (Apocalipsis 12.9; 2 Pedro 2.4)
Ya en la Tierra, no le alcanzó con haber engañado y sumergido en su condena a un tercio de los ángeles (por cada ángel oscuro hay dos llenos de luz) y se encargó de persuadir al hombre a querer ser como Dios y ellos eligieron comer del árbol equivocado.
El árbol de la ciencia del bien y del mal representa todo lo que el hombre natural puede producir por su propio esfuerzo, como ética, buenas obras y hasta sacrificios innecesarios.(Salmo 40.6-8)
Por el contrario, el árbol de la Vida, es la Vida misma de Dios, pura y sin mezcla.
El hombre hizo una mala elección, cambió su inocencia y su libertad, por juicio y esclavitud y el ángel caído, disfrazado de luz, lo sometió a la más densa oscuridad (Romanos 1.21-22; 2 Corintios 11.14)
Actualmente ese ángel, continúa engañando y arrastrando hacia su trampa mortal a quienes desconocen la verdad.
En lo sobrenatural se libra una batalla entre la verdad y la mentira, la luz y la oscuridad, la vida y la muerte.
Lo bueno de esta historia es que si te detienes un momento en tu camino, y miras 2000 años hacia atrás, podrás ver una cruz…vacía.
Jesús murió, resucitó y venció a la oscuridad, la esclavitud, al engaño y la rebelión, venció a la muerte y sujetó todo a Su Poder (1 Pedro 3.22; 1 Corintios 6.3; Efesios 4.6)
El ángel caído no es eterno, tuvo un comienzo y tiene un final que ya está programado.
Nosotros hoy tenemos otra oportunidad para disfrutar del árbol de la Vida, que es Cristo y revertir nuestra situación actual por una vida abundante y plena.
Jesús es el camino, la verdad y la Vida, él puede y quiere guiarnos a tomar las decisiones correctas en todo momento. Podemos confiar. Él tiene el control absoluto y esta de nuestro lado.
Y vos, ¿que árbol vas a elegir?