Si cada día no te portas como Su hijo
No digas: Nuestro
Si vives aislado en tu egoísmo
No digas: Que estas en los cielos
Si solo piensas en las cosas terrenales
No digas: Santificado sea tu Nombre
Si no lo glorificas ni lo honras
No digas: Venga a nosotros Tu Reino
Si no le permites que él sea tu Rey
No digas: Hágase tu voluntad
Si no te sujetas a Su Gobierno en tu vida
No digas: Danos hoy nuestro pan
Si el verdadero pan, que es Su Palabra, aún no lo conoces
No digas: Perdona nuestras ofensas
Si guardas rencor a tu hermano
No digas: No nos dejes caer en la tentación
Si tienes intención de seguir tus propios caminos
No digas: Líbranos del mal
Si continúas permitiendo malas influencias en tu vida
No digas: AMEN
Si no has tomado las palabras del Padre Nuestro como un modelo para tu vida
Mateo 6: 6-14
Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará. Y al orar, no hablen sólo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan. »Ustedes deben orar así: »"Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno." »Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial.